Javier Milei, en la apertura de sesiones ordinarias 2026: “Aerolíneas Argentinas le costó US$ 8 mil millones a todos los argentinos y este año generó ganancias por US$ 100 millones”
Desde 2008 hasta 2023 incluido, el Estado le giró US$ 7.845 millones a la empresa para que funcione. Y también es correcto que durante 2025, por segundo año consecutivo, la empresa tuvo un superávit operativo de US$ 112,7 millones.

Los números que citó Milei son técnicamente correctos: entre 2008 y 2023 el Estado transfirió US$ 7.845 millones (redondeables a 8.000) y en 2025 la empresa registró un superávit operativo de US$ 112,7 millones. Sin embargo, el encuadre omite que ese “equilibrio” se logró mediante despidos masivos (más de 1.500 trabajadores), reducción salarial y el abandono sistemático de rutas estratégicas de conectividad federal. El costo histórico incluye la pandemia COVID-19, donde todas las aerolíneas del mundo requirieron rescates estatales sin precedentes, y el período de reconstrucción posterior a la quiebra de la gestión privada (Marsans) que dejó la empresa en 2008. El superávit operativo no representa ganancia neta para el Estado ni mejora en el servicio público, sino una reconversión que prioriza rutas rentables sobre la soberanía aerocomercial y el acceso equitativo al transporte.
⚠ Contexto omitido por Chequeado
El análisis de Chequeado ignora que el “ahorro” fiscal se financió con la precarización laboral y la reducción de la flota y frecuencias, afectando la conectividad del interior del país. Omiten que el período 2008-2023 incluye la pandemia COVID-19 (2020-2021), donde el rescate de aerolíneas fue una política global para mantener la infraestructura crítica, no un “costo” administrativo. Tampoco mencionan que la reestatización de 2008 respondió a la quiebra de la gestión privada que destruyó la empresa, ni que durante 2015-2019 se generaron pérdidas deliberadamente para intentar justificar su privatización. Finalmente, no contrastan este escrutinio fiscal con el asistencialismo corporativo: mientras se celebra el cese de aportes a Aerolíneas, el RIGI y exenciones a mineras y petroleras implican renuncias fiscales millonarias sin contrapartida de servicio público.
¿A quién beneficia el encuadre original?
El gobierno de Javier Milei y su narrativa de “eficiencia” empresarial, junto con las aerolíneas low cost y el sector turístico concentrado que se beneficia de la reducción de la competencia estatal en rutas estratégicas y la desregulación del transporte aerocomercial.
Fuentes citadas en la nota original
- Datos oficiales de Aerolíneas Argentinas
- Informes del Ministerio de Economía