Javier Milei, sobre la mora: “Si yo miro los salarios en dólares, son los más altos desde 2017”
En marzo de 2026 el salario privado en dólares se ubicó en niveles similares a fines de 2017. Sin embargo, especialistas no recomiendan comparar los ingresos en moneda extranjera. En términos reales, los salarios en pesos se ubican actualmente un 11,8% por debajo de diciembre de 2017.

El presidente Milei utiliza una métrica técnicamente cercana —el valor nominal de los salarios en dólares— para construir una conclusión falsa sobre el bienestar de los trabajadores. La nota de Chequeado corrige correctamente que el poder adquisitivo cayó un 11,8% respecto a 2017 y que la canasta básica en dólares se encareció un 9%, pero omite que desde diciembre de 2023 el salario real se derrumbó aproximadamente un 20% por efecto de la devaluación del 54% y la inflación galopante. Esta forma de medir beneficia al sector exportador y al capital financiero, que operan en divisas, mientras oculta que los trabajadores consumen en pesos y enfrentan una mora récord por el ajuste estructural.
⚠ Contexto omitido por Chequeado
La nota omite que la comparación en dólares sirve para legitimar el ajuste salarial implementado por el gobierno: desde diciembre de 2023, el salario real cayó aproximadamente un 20%, mientras que la destrucción del poder adquisitivo es resultado de políticas deliberadas de transferencia de ingresos del trabajo al capital. Esta métrica favorece la lógica de la dolarización de facto y beneficia al sector financiero y exportador (que recibe divisas competitivas por salarios deprimidos) mientras oculta que los trabajadores pagan servicios, alimentos y alquileres en pesos. El argumento de Milei busca trasladar la responsabilidad de la mora récord a los deudores, ignorando que el ajuste fiscal y la caída del consumo son consecuencias directas de su gestión.
¿A quién beneficia el encuadre original?
El encuadre técnico de Chequeado, al no mencionar la caída del salario real durante la gestión Milei ni la transferencia de ingresos hacia el sector financiero, beneficia al gobierno al minimizar la gravedad del ajuste salarial, y al sector exportador y concentrado que se beneficia con salarios 'competitivos' en dólares pero empobrecidos en términos reales.
Fuentes citadas en la nota original
- Radio Mitre
- Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL)
- Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)
- INDEC