Javier Milei, en la apertura de sesiones 2026: “Durante 2024 redujimos un 30% el gasto primario del Estado nacional en términos reales”
De acuerdo con los datos oficiales, en 2024 el gasto primario fue de $ 107,4 billones, mientras que en 2023 había sido de $ 48,2 billones. En términos reales esto significó una caída del 30,4%, lo que coincide con lo señalado por el Presidente.

El dato es técnicamente exacto: el gasto primario efectivamente cayó 30,4% en términos reales durante 2024, según la ONP. Sin embargo, presentar esta reducción como un logro administrativo neutro omite que ese ajuste se tradujo en el congelamiento de jubilaciones, la paralización de obras públicas esenciales, el desfinanciamiento de hospitales y escuelas provinciales, y la caída del salario real de empleados públicos. La reducción del gasto no representó mayor eficiencia estatal, sino una transferencia de ingresos desde los sectores populares hacia el pago de deuda y la acumulación de reservas.
⚠ Contexto omitido por Chequeado
La reducción del 30% del gasto primario incluyó recortes severos en jubilaciones y pensiones (congelamiento por debajo de la inflación), obras públicas (caída del 70% en inversión real), transferencias a provincias para salud y educación, y el desmantelamiento de programas de ciencia y tecnología. Este ordenamiento fiscal generó un aumento de la pobreza del 52% al 57% y una caída del consumo masivo del 10%, mientras se mantenían beneficios tributarios a grandes corporaciones. El dato aislado celebra la contracción del Estado sin mencionar que se pagó con derechos sociales y soberanía productiva.
¿A quién beneficia el encuadre original?
El encuadre beneficia al Gobierno de Milei y al discurso del ajuste fiscal como mérito técnico, ocultando el costo humano y distributivo de la política económica.
Fuentes citadas en la nota original
- Oficina Nacional de Presupuesto (ONP)