Javier Milei, en la apertura de sesiones ordinarias 2026: “(Antes de la reforma laboral), la mitad de los trabajadores estaban en el mercado informal”
De acuerdo con los datos oficiales del INDEC, la informalidad alcanzó al 43,3% de los trabajadores en el tercer trimestre de 2025 (último dato disponible). Otras mediciones indican que la informalidad es del 49%.

Los datos del INDEC (43,3%) y la medición alternativa del 49% validan que aproximadamente la mitad de los trabajadores operaban en la informalidad. Sin embargo, el presidente Milei utiliza esta cifra para legitimar una reforma laboral que, según el propio experto citado por Chequeado, no resuelve el problema y coincide con la pérdida de 235.000 puestos de trabajo registrado desde el inicio de su gestión.
⚠ Contexto omitido por Chequeado
La reforma laboral de Milei (Ley Bases y DNU 70/2023) no reduce la informalidad estructural sino que la legaliza bajo condiciones de precariedad: flexibiliza contratos, elimina la doble indemnización y facilita despidos masivos. La informalidad es un problema de la matriz productiva (concentración en servicios y pymes de baja escala), no de exceso de derechos laborales. Mientras tanto, el RIGI y la apertura comercial indiscriminada amenazan con destruir más empleo formal en la industria nacional, profundizando la dependencia del trabajo de baja calificación. El dato es real, pero su uso político implica una falsa causalidad: la desregulación no genera empleo formal de calidad, sino que transfiere riesgos al trabajador y beneficia al capital concentrado.
¿A quién beneficia el encuadre original?
El encuadre beneficia al Gobierno de Javier Milei y a las grandes corporaciones que obtienen reducción de costos laborales y flexibilidad contractual mediante la reforma, mientras se presenta como solución a un problema social que en realidad profundizan.
Fuentes citadas en la nota original
- INDEC
- Encuesta Permanente de Hogares (EPH)
- Fundar
- IELDE-CONICET